Entre Fragmentos

“La vida del hombre como comentario de un hermético e inconcluso poema" V.N.

De Borges a Arcade Fire por la cosa


Borges_Arcade_FirePor haber participado, no hace mucho, en un encuentro sobre Pessoa y Borges en Lisboa, en el que había relacionado a ambos escritores con el filósofo Berkeley, mencioné el poema ‘Las cosas’, del escritor argentino, a una amiga que me hablaba del apego a lo material en una galería de Coimbra. Imagino que todos tenemos o hemos tenido en algún momento un objeto al que dotamos de un significado que trasciende su mera condición de cosa para transformarse en algo simbólico.

Jorge_Luis_Borges_Hotel

Imagen: Wikipedia

Las cosas

El bastón, las monedas, el llavero,
la dócil cerradura, las tardías
notas que no leerán los pocos días
que me quedan, los naipes y el tablero,

un libro y en sus páginas la ajada
violeta, monumento de una tarde
sin duda inolvidable y ya olvidada,
el rojo espejo occidental en que arde

una ilusoria aurora. ¡Cuántas cosas,
láminas, umbrales, atlas, copas, clavos,
nos sirven como tácitos esclavos,

ciegas y extrañamente sigilosas!
Durarán más allá de nuestro olvido;
no sabrán nunca que nos hemos ido.

El bastón, las monedas, el llavero, umbrales, atlas, copas… adornan nuestra cotidianidad en base a una silenciosa esclavitud. La relación ineludible para así preguntarnos, una vez más fingiendo novedad, quién es esclavo de quien, es la manoseada dialéctica del amo y del esclavo hegeliana. Recuerdo que utilicé el poema para hablar de la construcción narrativa de la realidad. Una realidad que no se acordará de nosotros cuando nos hayamos ido, el minuto más altanero en la historia del universo en palabras de Nitezsche.

Ese mismo día, quien propiciara la asociación me preguntó por la palabra ‘ajada’. Respondí en aquel entonces que la palabra era sinónima de ‘deteriorada’ y, convencido de ello, maticé que se suele usar para referirse a las piedras. De alguna manera siempre había asociado el verbo ‘ajar’ a ‘laja’, por lo que dije, inventando honestamente descarado, que tenía sentido porque una flor entre libros, se seca hasta casi fosilizarse, y en el caso del poema de Borges, lo hace en un monumento a lo olvidado. Qué cara más grande!

Al día siguiente, con las palabras rondando la cabeza, recordé ‘In Ebon Box’, de Dickinson, en que se hace referencia a objetos y recuerdos.

Emily_Dickinson_1

Imagen: Wikipedia

In Ebon Box, when years Annotatehave flown
To reverently peer
Wiping away the velvet dust
Summers have sprinkled there!

To hold a letter to the light
Grown Tawny now, with time
To con the faded syllables
That quickened us like Wine!

Perhaps a Flower’s shrivelled check
Among its stores to find
Plucked far away, some morning
By gallant—mouldering hand!

A curl, perhaps, from foreheads
Our Constancy forgot
Perhaps, an Antique trinket
In vanished fashions set!

And then to lay them quiet back
And go about its care
As if the little Ebon Box
Were none of our affair!

El poema parece ofrecer el otro lado del espejo cuando dice ‘none of our affair’. Pero lo que me llamó la atención fue la mención a la flor que unía ambos poemas en mi imaginario. Entonces busqué el significado del verbo ‘ajar’ que para el oprobio de mi ignorancia contiene la acepción ‘marchitar’. The flower’s shrivelled check y la violeta ajada. Utilizar ‘ajada’ como un epíteto para ‘piedra’ parece casi un oxímoron que sólo cobró sentido a la luz de las asociaciones eclécticas.

Imagen: Wikipedia

Imagen: Wikipedia

Y las cosas nos llevan a Heidegger, que impele a pensar a la cosidad de la cosa. Esta esencia, cuando se refiere a la jarra hecha por el alfarero, por ejemplo, viene determinada no por su materialidad sino por el vacío que esta acoge. Y cuando hablamos de arte se hace alusión a alegoría y símbolo. El arte, en su τέχνη, desvela en la medida que produce, no fabrica. Este producir se da sobre un desplazamiento en el que el lenguaje no está fijo.

Seguramente resulta superfluo y equívoco preguntarlo, porque la obra de arte consiste en algo más que en ese carácter de cosa. Ese algo más que está en ella es lo que hace que sea arte. Es verdad que la obra de arte es una cosa acabada, pero dice algo más que la mera cosa: allegorein. La obra nos da a conocer públicamente otro asunto, es algo distinto: es alegoría. Además deser una cosa acabada, la obra de arte tiene un carácter añadido. Tener un carácter añadido -llevar algo consigo- es lo que en griego se dice symbollein. La obra es símbolo.

Lacan distingue dos formas de referirse a las cosas: das Ding y die Sach. Mientras die Sach es la representación de la cosa en el orden de lo simbólico, das Ding es la cosa más allá del lenguaje, como lo nouménico kantiano. La poiesis artística produce en su intento de alcanzar la cosa (das Ding), una hacer siempre abocado al fracaso.  Una cosa que no sabrá nunca que nos hemos ido.

Coisas de nada, naturais da vida, insignificâncias do usual e do reles, poeira que sublinha com um traço apagado e grotesco a sordidez e a vileza da minha vida humana.

[…]

Todos nós, que sonhamos e pensamos, somos ajudantes de guarda-livros num Armazém de fazendas, ou de outra qualquer fazenda em uma Baixa qualquer. Escrituramos e perdemos; somamos e passamos; fechamos o balanço e o saldo invisível é sempre contra nós.

Escrevo sorrindo com as palavras, mas o meu coração está como se se pudesse partir, partir como as coisas que se quebram, em fragmentos, em cacos, em lixo, que o caixote leva num gesto de por cima dos ombros para o carro, eterno de todas as Câmaras Municipais. (FP, LdoD)

Las cosas que nos rodean son en base a una falacia, aquella que expresa, para volver a Nietzsche, la frase ‘la verdad es un ejército móvil de metáforas’. Entre la cosa y su representación, soñamos, pensamos y haciéndolo creamos dotando a veces de un carácter añadido. Ahí somos todos ayudantes de guarda libros en una baja cualquiera. De las cosas, de los sueños y de las mendaces metáforas llegué, y a través de la misma persona, a Arcade Fire que, en Rebellion (lies), nos dicen, tal vez, que no debemos temer ser soñando

 

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2 comentarios el “De Borges a Arcade Fire por la cosa

  1. Marta Vilardaga
    mayo 3, 2014

    “Soñar es otra forma de existir.” H.P. Lovecraft

  2. Pingback: Pessoa en «Variaciones Borges» | Entre Fragmentos

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Esta entrada fue publicada en mayo 3, 2014 por en Uncategorized y etiquetada con , , , , , , , , .

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De la misma manera que el narrador de Pálido fuego apuntaba: nuestro poeta sugiere aquí que la vida humana no es sino una serie de notas a pie de página de una vasta y oscura obra maestra inconclusa,Entre Fragmentos nace como un espacio de reflexión interdisciplinar. Diego Giménez.
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